viernes, julio 18, 2008
martes, julio 15, 2008
¿Pasó de moda Ingrid como todo viste vos?
¿Ingrid Betancourt ya tiene novio?
Ingrid almuerza con amigos y planea una obra de teatro?
Hollywood interesado en Betancourt?
Ingrid se cortará el pelo cuando liberen al último rehén?
Bautizan con el nombre de Ingrid a recién nacida en Perú?
Ingrid dice que adoró el cabezazo de Zidane a Materazzi?
¿Qué es la resiliencia?: Pregúntele a Ingrid Betancourt
¡Dale loco copate, cambiemos el mundo!
Publicadas por
PORTÁTIL
a la/s
10:49 p. m.
5
comentarios
viernes, julio 11, 2008
dejá de leer a los críticos de cine que dicen que es democrático destituir

¿le creés a Canal 13 y al boludazo de Santo Biasatti que te pone la musiquita de llorar con los tipos de pueblo que dicen que no aguantan más el paro porque no están vendiendo, vos te pensás que habría que hacer una colecta de Caritas y mandarles alimentos no perecederos?
Ni hablar, mañana empezamos, así que si tienen algún vinito, un jamoncito crudo, una que otra latita de calamares y también un poco de marmol, algún jacuzzi viejo que ya no usen, ya saben, lo que para ustedes resulta, quizás, una molestia, otros lo pueden estar necesitando. Muchas gracias.
Publicadas por
PORTÁTIL
a la/s
1:18 a. m.
0
comentarios
jueves, julio 10, 2008
+ periodismo
La precisión
Frangipane: Soy de Belgrano en un 99%
La objetividad
Los peronistas ya huelen sangre
La importancia
Gaby Álvarez ya planea su futuro post prisión
es que hacía mucho que no leía los diarios
Publicadas por
PORTÁTIL
a la/s
1:38 p. m.
0
comentarios
miércoles, julio 09, 2008
Periodismo
Ahora sí que nos salvamos:
Barrionuevo lanzó su propia CGT con duras críticas a los "zánganos" que rodean a Cristina
Me encantan esta clase de aclaraciones:
el segundo marido de Ingrid Betancourt, confiesa que la relación entre los dos ya no es la misma desde el secuestro
Próximamente el top ten de notas sobre Ingrid
Publicadas por
PORTÁTIL
a la/s
12:23 p. m.
0
comentarios
martes, julio 08, 2008
Dos Versiones del Amor
La Mantis Religiosa
José Watanabe
Mi mirada cansada retrocedió desde el bosque azulado por
el sol
hasta la mantis religiosa que permanecía inmóvil a 50 cm
de
mis ojos
Yo estaba tendido sobre las piedras calientes de la orilla del
Chanchamayo
y ella seguía allí, inclinada, las manos contritas,
confiando excesivamente en su imitación de ramita o palo
seco.
Quise atraparla, demostrarle que un ojo siempre nos descubre,
pero se desintegró entre mis dedos como una fina y
quebradiza
cáscara.
Una enciclopedia casual me explica ahora que yo había
destruido
a un macho
vacío.
La enciclopedia refiere sin asombro que la historia fue así:
el macho, en su pequeña piedra, cantando y meneándose,
llamando
hembra
y la hembra ya estaba aparecida a su lado,
acaso demasiado presta
y dispuesta.
Duradero es el coito de las mantis.
En el beso
ella desliza una larga lengua tubular hasta el estómago de él
y por la lengua le gotea una saliva cáustica, un ácido,
que va licuándole los órganos
y el tejido del más distante vericueto interno, mientras le
hace gozo,
y mientras le hace gozo la lengua lo absorbe, repasando
la extrema gota de sustancia del pie o del seso, y el macho
se continúa así de la suprema esquizofrenia de la cópula
a la muerte
Y ya viéndolo cáscara, ella vuela, su lengua otra vez
lengüita.
Las enciclopedias no conjeturan. Esta tampoco supone qué
última
palabra
queda fijada para siempre en la boca abierta y muerta
del macho.
Nosotros no debemos negar la posibilidad de una palabra
de agradecimiento. Insectíada
Juan José Arreola
Pertenecemos a una triste especie de insectos, dominada por el apogeo de las hembras vigorosas, sanguinarias y terriblemente escasas. Por cada una de ellas hay veinte machos débiles y dolientes. Vivimos en fuga constante. Las hembras van tras de nosotros, y nosotros, razones de seguridad, abandonamos todo alimento a sus mandíbulas insaciables. Pero la estación amorosa cambia el orden de las cosas. Ellas despiden irresistible aroma. Y las seguimos enervados hacia una muerte segura. Detrás de cada hembra perfumada hay una hilera de machos suplicantes. El espectáculo se inicia cuando la hembra percibe un número suficiente de candidatos. Uno a uno saltamos sobre ella. Con rápido movimiento esquiva el ataque y despedaza al galán. Cuando está ocupada en devorarlo, se arroja un nuevo aspirante. Y así hasta el final. La unión se consuma con el último superviviente, cuando la hembra, fatigada y relativamente harta, apenas tiene fuerza para decapitar al macho que la cabalga, obsesionado en su goce. Queda adormecida largo tiempo, triunfadora en su campo de mortales despojos. Después cuelga del árbol inmediato un grueso cartucho de huevos. De allí nacerá otra vez la muchedumbre de sus víctimas, con su infalible dotación de verdugos.
Publicadas por
PORTÁTIL
a la/s
1:50 p. m.
0
comentarios
sábado, julio 05, 2008
jueves, julio 03, 2008
Años
De lo que era yo entonces no queda nada: apenas hombre, era aún un crío. Lo sabía hacía tiempo, pero todo ocurrió a finales del invierno, una tarde y una mañana. Vivíamos juntos, casi escondidos, en una habitación que daba a una avenida. Silvia me dijo esa noche que tenía que irme, o irse ella: ya no teníamos nada que hacer juntos. Le supliqué que dejase que probásemos de nuevo; estaba tumbado a su lado y la abrazaba. Ella me dijo:
-¿Con qué finalidad? -Hablábamos en voz baja, a oscuras.
Luego Silvia se durmió y yo tuve hasta la mañana una rodilla pegada a la suya. Apareció la mañana como había aparecido siempre, y hacía mucho frío; Silvia tenía el pelo sobre los ojos y no se movía. En la penumbra yo miraba pasar el tiempo, sabía que pasaba y corría, y que afuera había niebla. Todo el tiempo que había vivido con Silvia en aquella habitación era como un solo día y una noche, que ahora terminaba por la mañana. Entonces comprendí que nunca volvería a salir conmigo entre la niebla fresca.
Era mejor que me vistiera y me marchase sin despertarla. Pero ahora tenía en la cabeza una cosa que preguntarle. Esperé, intentando adormilarme.
Cuando estuvo despierta, Silvia me sonrió. Seguimos hablando. Ella dijo:
-Es bonito ser sinceros, como nosotros.
-¡Oh, Silvia! -susurré-, ¿qué haré al salir de aquí? ¿Adónde iré?
Era eso lo que tenía que preguntarle. Sin apartar la nuca del almohadón, ella sonrió de nuevo, beatífica.
-Bobo -dijo-, irás a donde quieras. ¿No es hermoso ser libre? Conocerás a muchas chicas, harás todas las cosas que quieras. Te envidio, palabra.
Ahora la mañana llenaba el cuarto y sólo había un poco de calor en la cama. Silvia esperaba paciente.
-Tú eres como una prostituta -le dije- y siempre lo has sido.
Silvia no abrió los ojos.
-¿Estás mejor ahora que lo has dicho? -me dijo.
Entonces me quedé como si ella no estuviera, y miraba al techo y lloraba sin ruido. Las lágrimas me llenaban los ojos y corrían sobre la almohada. No valía la pena que se diera cuenta. Mucho tiempo ha pasado, y ahora sé que aquellas lágrimas mudas fueron la única cosa de hombre que hice con Silvia; sé que lloraba no por ella sino porque había entrevisto mi destino. De lo que era yo entonces no queda nada. Queda sólo que había comprendido quién sería en el futuro.
Luego Silvia me dijo:
-Ya basta. Tengo que levantarme.
Nos levantamos juntos, los dos. No la vi vestirse. Estuve pronto en pie, a la ventana; y miraba vislumbrarse las plantas. Detrás de la niebla estaba el sol, el sol que tantas veces había entibiado el cuarto. También Silvia se vistió pronto, y me preguntó si no me llevaba mis cosas. Le dije que primero quería calentar el café, y encendí el hornillo.
Silvia, sentada al borde de la cama, se puso a arreglarse las uñas. En el pasado se las había arreglado siempre en la mesa. Parecía abstraída y el pelo le caía continuamente sobre los ojos. Entonces daba sacudidas con la cabeza y se liberaba. Yo deambulé por el cuarto y recogí mis cosas. Hice un montón sobre una silla y de repente Silvia saltó en pie y corrió a apagar el café que se derramaba.
Luego saqué la maleta y metí las cosas. Mientras tanto, por dentro me esforzaba en recoger todos los recuerdos desagradables que tenía de Silvia: sus futilidades, sus malos humores, sus frases irritantes, sus arrugas. Eso me llevaba de su cuarto. Lo que dejaba era una niebla.
Cuando hube acabado, el café estaba listo. Lo tomamos de pie, junto al hornillo. Silvia dijo algo, que ese día iría a ver a un tipo, a hablar de un asunto. Poco después dejé la taza y me marché con la maleta. Afuera la niebla y el sol cegaban.
Cesare Pavese
Publicadas por
PORTÁTIL
a la/s
7:52 p. m.
0
comentarios
viernes, junio 27, 2008
spiritual voice
-Por naturaleza, el ejército es como una manada de lobos. En la guerra, saco los dientes. Si tú no los sacas, tampoco yo.
soldado ruso del puesto de frontera nro 11 del destacamento de Moscú, en Capítulo 5 de Voces espirituales, Alexandre Sokurov
Publicadas por
PORTÁTIL
a la/s
11:35 a. m.
0
comentarios
martes, junio 10, 2008
jueves, junio 05, 2008
lugares comunes que dan vueltas a mi cabeza
si no elijo vivir, quiero elegir cómo.
es importante decir la verdad
pero primero hay que conocerla
Publicadas por
PORTÁTIL
a la/s
8:35 a. m.
1 comentarios
domingo, junio 01, 2008
martes, mayo 13, 2008
Is true love, truly there my love?
Yes, if your warm heart is
Be with me, my beloved love
that my smile may not fade
líneas iniciales y finales de Be with me, de Eric Khoo
Publicadas por
PORTÁTIL
a la/s
9:23 a. m.
0
comentarios
domingo, mayo 11, 2008
viernes, mayo 02, 2008
el encuentro
Mientras ellos hablaban todo el tiempo de la nueva moral
ella me exploraba con sus ojos.
y cuando me levanté para marcharme
sus dedos fueron como el tejido
de una servilleta japonesa de papel.
EZRA POUND
Publicadas por
PORTÁTIL
a la/s
9:07 a. m.
0
comentarios
martes, abril 29, 2008
SALA DE DISECCIÓN
Un cadáver puede provocar una filosofía del ensimismamiento,
sin embargo los estudiantes admirablemente
estaban entusiasmados con su muerto,
lo rodeaban
y discutían con fervor la anatomía de ese cuerpo de piel coriácea.
Yo aprendía otra lección:la vida y la muerte no se meditan en una mesa de disección.
Los estudiantes me previnieron
que iban a extraer el cerebro. Permanecí con ellos:
a veces soporto lo siniestro sin perturbarme demasiado.
No hay sofisticación instrumental para retirar un cerebro,
una modesta sierra de carpintero cortó el cráneo a la altura de las sienes,
luego sumergieron el órgano mítico en un frasco lleno de formol.
Yo me dedique a observarlo, solo, en otra mesa
mientras los estudiantes seguían cotejando su denso libro con el
muerto.
Sorpresivamente una burbuja brillante brotó del interior del cerebro
como un mensaje venido de la otra margen,
y no había boca que lo pronunciaría.
No había boca.
La burbuja, muda, se deshizo en ese aire levemente podrido.
José Watanabe
Publicadas por
PORTÁTIL
a la/s
12:26 p. m.
0
comentarios
jueves, abril 24, 2008
una frase
"Hoy ciertamente no me siento cercano al tipo de imágenes que proponía Lichtenstein. Pero rescato esas obras con las que te vas topando de una manera fortuita y quedan ahí encajadas para detonar en el futuro."
extraída del suplemento Radar, Página /12, alguno de estos domingos
Publicadas por
PORTÁTIL
a la/s
12:19 p. m.
0
comentarios







