miércoles, junio 21, 2006

¿está bien o está mal (...)?
Cuatro meditaciones
Alejandro Rubio.

¿está bien o está mal hinchar por la argentina, pintarme la caripela, gritar los goles, olvidar que hasta ayer o antes de ayer quería que le hicieran 6 en el primer partido, 6 en el segundo y a llora’l campito? ¿está mal empezar a prepararme tipo 3 y media, sacar los apuntes de la mesa, conectar la antena, hacerme unas tostadas, un café con leche y muy tranquilo, así como quien no quiere la cosa repetirme “sos yeta, no más, mejor hinchá para holanda” mientras bajo el volumen de la tele y escucho i put a spell on you, repleto de un repentino entusiasmo místico provocado por la música y mi odio a macaya marquez? ¿está bien odiar a todos los periodistas deportivos por culpa de macaya? ¿es racista? ¿está bien, mal, que después del segundo tema de creedence, en vez de quedarme sentado a untar la miel en las tostadas, prefiera, aprovechando la hipnosis general, robar un auto, prenderme un cigarrillo, volver a poner el disco de creedence, manejar tranquilo hasta brasil? ¿está bien gritar los goles de ronaldo? ¿es demasiado boludo soñar, mientras manejo, que no manejo un corsa modelo 2003 sino un descapotable blanco con dos cuernos en la trompa, una pelotita de fútbol de peluche colgada del espejo, asientos leopardo, el sombrero de alán fainá caído hacia atrás, como protegiéndome la nuca, escuchar el sonido del motor como el ronquido de un bajo a 120 decibeles, decirme, justo en el medio de un desierto “ahora quiero escuchar a babasónicos” y bajar en una shell, pisar con las tejanas un suelo de piedritas que encandilan, pedirme una cerveza, sentarme entre camioneros a mirar los últimos minutos del partido, decirle a uno “te apuesto el cadillac que estos crotos pierden”?

¿continuará?

lunes, junio 19, 2006

Gestión

Me voy al campo con mi papá y queda la bebé con mi mamá pero no estoy segura de haber dejado leche. A las siete de la mañana del día siguiente quiero volver. Estoy preocupada.
Regresamos.
La boca de Selene está llena de pegotes de algodón y sus ojos se volvieron tan transparentes que se puede ver su interior. Mi mamá dice que le dio leche galvanizada y que me hizo otra gestión: me averiguó y tengo que llevarla al oculista.
Le miro de nuevo el ojo izquierdo. Se ve la sombra de un arbolito.

Selva Dipasquale.
Tomado sin permiso de su nuevo y lisérgico libro Paraselene. Ediciones VOX.

sábado, junio 17, 2006

yo tengo el poder y vos?

"El ministro del Interior, Aníbal Fernández, aseguró que la irrupción de Lavagna en el terreno político "no le cambia al Gobierno el ritmo", y afirmó que todas las grandes decisiones en materia económica "no las tomó" el ex funcionario, "sino el Presidente" Néstor Kirchner." (Y.N.16-06-06)
En tanto, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, al referirse a la goleada argentina hizo incapié en que la táctica utilizada contra Serbia y Montenegro habría sido ideada, también, por nuestro presidente, quien utilizaría en estas ocasiones futboleras las envestiduras de El Hombre Peker para no despertar ningún tipo de resentimiento en sus adversarios políticos.
Cristina FK no hizo comentarios sobre los difraces del excelentísimo.

viernes, junio 16, 2006

a próposito

¿la unión hace la fuerza o la unión a la fuerza?

jueves, junio 15, 2006

de la comunicación institucional

y la sutileza

martes, junio 13, 2006

De Bell Ville al mundo

lunes, junio 12, 2006

Felices los Perros

Roberto, el encargado, acostumbrado a pelearse los domingos, donde juegue Quilmes, dice que no vio el segundo tiempo “preferí bajar antes y lustrar la puerta”. Los que festejaban, en la calle, cuando el semáforo lo permitía, no eran más que una banda de adolescentes palermitanos acostumbrados a fingir sus sensaciones. Como tantos otros, la gente que compartía mi mesa, empezó a ocultar (o no) cierta simpatía por Costa de Marfil. Pero yo qué sentía mientras trataba de no mezclar el mundial con la propaganda de Coca Cola?
Muchísimo frío, nada nunca nadie cerraba la puerta en ese puto bar.


Lo más interesante: un borracho pasó bailando por Belgrano y Sarandí, justo cuando la metía Crespo.

viernes, junio 09, 2006

estampilla con pirámide

El niño solitario debe jugar sin hacer ruido porque sus padres duermen la siesta. Se arrodilla en el piso entre las camas empujando una caja de fósforos e imagina que el va sentado adentro. Hace calor. Al destaparse, dormida, su madre ha dejado los senos al aire, como si fuera la Esfinge. El auto, pues eso es lo que es, se mueve muy despacio porque las ruedas se entierran en la arena. Adelante nada, salvo viento, cielo y más arena.
“Shhh”, dice el padre severamente al viento del desierto.

Charles Simic, Totemismo y otros poemas

un cielo

sábado, junio 03, 2006

dice giacometti

¿RELATIVIDAD DE TODAS LAS COSAS y las montañas de Stampa? Las montañas están ahí y ahí se quedarán, el bosque también. Y la vida de uno o varios niños en la sonrisa de una madre, con el sol que es eterno y el río y un rayo de luz, de una hermosa luz que entra por la ventana y cae sobre la mesa y, fuera, un árbol verde y oloroso, tantas otras cosas, y el arte un [ ]1, un cuerpo, una bala de plata. Pero primero el bosque.

¿O es sólo orgullo, vanidad, deseo de honores, o la sangre de las venas que corre, o deseo, o manía?

hacia 1925
1 : palabra ilegible
en Escritos

viernes, junio 02, 2006

jueves, junio 01, 2006

Fin de año 1968



He contemplado desde la luna, o casi,
el modesto planeta que contiene
filosofía, teología, política,
pornografía, literatura, ciencias
exactas u ocultas. Adentro está también el hombre
y yo entre ellos. Y todo es muy extraño.

Dentro de pocas horas será noche y el año
terminará entre explosiones de espumantes
y petardos. Quizás de bombas o algo peor,
pero no aquí, donde estoy. Si uno muere
a nadie le interesa con tal que sea
desconocido y lejano.

Eugenio Montale (Armani)

lunes, mayo 29, 2006

víspera

Se va la tarde. Decís, a este sitio
vendremos: escribirás, sembraré,
pasaremos los días de viejos.
Sobre la casa que nace, cruzó
una torcaza. Más allá hay un halcón
y unas loras. La luz moja la falda
del Mogote, aviva los manchones
amarillos. Todo es hermoso, digo,
y sin embargo, hay una nota
de tristeza sobre talas y espinillos.
Será porque es invierno, decís,
será porque es domingo.



María Terese Andruetto, Kodak.

domingo, mayo 21, 2006

lejos, el verano

sábado, mayo 20, 2006

watisdis

verymuchofenglishpeopleleavingnicecommentaries

Ted Hughes

TORDOS

Qué espantosos son los tordos pulcros y atentos sobre
la hierba.
No parecen seres vivos sino acero retorcido. Su mirada
negra y letal está a la espera. Sus patas enclenques
producen movimientos inimaginables. Dan un
respingo, un salto y un picotazo
y en un abrir y cerrar de ojos sacan a rastras algo
tembloroso.
Nada de pausas indolentes ni miradas soñolientas.
Nada de rascarse la cabeza ni suspirar. Nada más que
un salto y un picotazo
y un instante de voracidad.

¿Son sus cráneos pequeños y obstinados, es su cuerpo
adiestrado, es su ingenio o es el nido lleno de polluelos
lo que les otorga a sus vidas esa determinación
automática y explosiva? El cerebro de Mozart la tenía,
y también la boca del tiburón
cuando rastrea sangre, incluso una gota de
su propio
costado, y se devora a sí. Es una eficacia que
ataca de manera demasiado aerodinámica para que la
detenga una duda
o la desvía algún obstáculo.

Un hombre es distinto. El heroísmo a caballo,
poner al día su dietario en un amplio escritorio,
labrar un diminuto adorno de marfil
durante años: son actos que se veneran a sí mismos. En
cuanto a él,
aunque se arrodille para fundirse en la oración, ¡cuánto
ruido arman
los demonios de la distracción al montar sus misas y
orgías sobre
furiosos espacios de fuego! ¡Qué bravías son
las negras aguas bajo las que lloran!

miércoles, mayo 17, 2006

consignación de un dato

muertos olmedo y porcel

lunes, mayo 15, 2006

29 de marzo (1940)


Tienes que reconocer que las magníficas promesas de la ciencia futura te aterrorizan y de buena gana las verías abortar. No por la razón de que la ciencia cree armamentos mortíferos (se encontrará siempre la defensa equivalente; y de todos modos no es la matanza de hombres lo que te disgustaría: venimos al mundo para morir) sino porque la ciencia podrá proporcionar un día tales medios de control sobre la vida interior y sobre la vida física del individuo (sincerity test, esterilización, etc.) que la vida no valdrá ya la pena de ser vivida. La conclusión típica de las novelas futuristas es, en efecto, tras una descripción del mecanismo controladísimo de aquella vida, un clímax de cascamiento de cojones debido al cual las masas se desencadenan matándose y enloqueciendo con tal de librarse de la pesadilla. En resumen, morir (sea a espada o de rayo mortal) no es nada: vivir científicamente parece espantoso.

Cesare Pavese en El Oficio de Vivir

domingo, mayo 14, 2006

1899 – El vestido

1

Fácil
en la lucidez de la mañana
la risa del peón
corta el aire helado
entre la casa y los galpones.
El patrón
con voz malhumorada
prefiere dirigirse a los caballos.
Mientras arrastran los recados
dos chicos
sonríen y murmuran,
para ellos
la burla es todavía una destreza
en la que no pueden probarse.
Enseguida
los cuatro cabalgando
se alejan
y se hacen diminutos.
Alrededor de la casa
y de los álamos
el horizonte vuelve a ser
un círculo impecable.

2

Se movía en la cocina
disfrutando a su manera
la mañana
y el cuerpo descansado.
Afuera
el sol caía puro y sin calor
sobre las piedras,
el pasto, los zanjones.
Cuando el fuego comenzó
a trepar por su vestido
no recordó
que estaba sola.

Casi nunca
comentan los detalles:
el humo
detrás suyo por la puerta,
ella corriendo por el campo.
Prefieren repetir
que los hombres
como siempre estaban lejos
y hablan de las graves
definitivas consecuencias
de un descuido.


Claudia Prado, en El interior de la ballena

jueves, mayo 11, 2006

VELA

Toda una noche
echado junto
a un compañero
masacrado
con su boca
rechinante
vuelta al plenilunio
con la congestión
de sus manos
penetrada
en mi silencio
he escrito
cartas llenas de amor

No me he sentido
nunca
tan unido a la vida

Giuseppe Ungaretti. L'Allegria